El Examen Clínico

El examen clínico se fundamenta en los principios del método científico. Cuando al médico veterinario se le solicita sus servicios para resolver un problema de salud debe siempre ordenar su trabajo para alcanzar un diagnóstico lo más exacto posible, no olvidando que la mayoría de los errores ocurren más frecuentemente por no ver que por no saber.

Es el examen clínico la metodología de búsqueda para conocer los estados y las dinámicas orgánicas de los animales motivo de la consulta, observando las influencias ejercidas por el ambiente y los sistemas de manejo de estos.

Es la cuantificación y la cualificación de los estados vitales, tanto los eficientes y equilibrados como los deficientes y desadaptados, el estados y la funcionalidad de los órganos y sistemas, observando signos vitales o manifestaciones de los seres biológicos. Siempre debe investigarse el comportamiento del fenómeno clínico estudiado en el tiempo. Debe analizarse los registros de producción y de consumo de alimentos.

El Examen Clínico Orientado hacia Problemas (ECOP) hace énfasis en la importancia de ordenar los distintos pasos seguidos durante el proceso del examen, en elementos subjetivos tales como la anamnesis o queja o antecedentes y en objetivos como los signos vitales, síntomas de algún trastorno corporal, en donde el análisis de los mismos permite emitir los diagnósticos y los planes de acción médica, determinados por los elementos encontrados y su análisis – SOAP -.

El médico veterinario, al evaluar clínicamente un animal, debe recolectar información objetiva y analizarla según los elementos conocidos por la clínica veterinaria. Así, puede construir hipótesis de trabajo, las cuales al ser confirmadas o negadas, permiten plantear diagnósticos exactos hasta donde sea posible, o presumibles, los cuales van a determinar los criterios tenidos en cuenta para realizar los tratamientos y emitir los pronósticos, ya sean favorables, reservados o graves.

El examen clínico exige un conocimiento profundo de la conducta (etología) de los animales, de las estructuras y funciones del cuerpo animal. El clínico debe elaborar un proceso de síntesis de todas las ramas del saber veterinario. Es necesario conocer y relacionar los procesos estudiados en las disciplinas de la alimentación, la reproducción, la inmunología, la genética, parasitología y microbiología entre otras. Exige conocer los mecanismos de homeóstasis entre el individuo y el ecosistema global. Siempre debe recordarse que hay una relación dinámica entre el individuo y el grupo. De esta manera se armoniza la clínica individual y la medicina para las poblaciones. Recordar que la vida de los animales domésticos está determinada por la tecnología y los valores culturales de los grupos humanos que los controlan.
El examen clínico comprende:

1. Examen del ambiente y de la administración.
2. Historia o interrogatorio.
3. Examen físico del animal.
4. Informe escrito.

Cada etapa del examen clínico tiene sus razones, veámoslas.

EXAMEN DEL AMBIENTE Y DE LA ADMINISTRACIÓN.

Examinar el entorno biofísico para indagar sobre elementos de análisis tales como el clima, la topografía, la condición de los suelos y del agua; además, se reconoce el estado de salud de los otros animales y ambiente donde ellos están. El trato que las personas dan a los animales puede explicar muchas alteraciones del estado de salud de un animal doméstico. Mirar su comportamiento y actitudes corporales con detenimiento, sin que la presencia de las personas altere el estado de ánimo del animal.

Se establecen las jerarquías, los ordenamientos, las causalidades positivas y negativas, los factores que pueden llegar a condicionar el desencadenamiento de procesos biológicos que probablemente conduzcan a estados de enfermedad. Debe buscarse las dinámicas y las relaciones poblacionales, los ciclos biológicos del o los animales, investigarse las actividades cotidianas, las esporádicas y las rutinarias. Prestar atención a la secuencia de los eventos. Explorar los sitios donde habita el animal. Indagar por la calidad y cantidad de los alimentos. Explorar las relaciones existentes en las cadenas alimentarias.

INTERROGATORIO CLÍNICO.

Es un paso obligatorio para el acopio de la información que permitirá emitir un Diagnóstico acertado y ayuda a incrementar el número de detalles y a establecer las jerarquizaciones y las prioridades. Permite conocer información pasada y aclarar la dinámica del proceso.

La anamnesis o queja, también conocida como antecedentes o conmemorativo integra los elementos subjetivos, ya que es información suministrada según el modo de ver o de pensar de otras personas. Por eso debe valorarse con precaución, evitando su sobrevaloración o su desconocimiento. Considerar la posibilidad de errores de apreciación por parte de las otras personas, y aún la mala voluntad. Siempre dejar que los demás expresen sus apreciaciones sobre el problema, evitando el clínico formarse prejuicios que le desorienten. Posiblemente durante el proceso de la evaluación clínica, descubrirá la razón de muchas apreciaciones recogidas por medio de la queja.

La queja se recibe y se enriquece con un análisis completo sobre el entorno que rodea al animal. En este momento se puede proceder a realizar la reseña. Esta no es considerada como un requisito de rutina, sino que la información obtenida debe interpretarse y puede ayudar a entender el fenómeno vital que estamos estudiando.

El trato y comunicación con las personas debe ser cordial y con tacto. No usar términos técnicos, y si son necesarios, definirlos. Evitar los antagonismos en la conversación, no influenciar las respuestas con las deducciones del clínico.

EXAMEN FÍSICO DEL ANIMAL.

Realizada la reseña se continúa con la observación detallada del aspecto general del animal, complementándose la información obtenida al inspeccionar el animal y su entorno. El análisis y la interpretación de los signos ayudan a establecer relaciones de efectos y causalidad, así como las jerarquizaciones de lo primario y de lo secundario, y relacionar lo fundamental con lo complementario.
El conocimiento de la conducta de las especies de animales domésticas, permite identificar los signos evidentes del funcionamiento del sistema nervioso. Si se observan alteraciones graves en el comportamiento y otros signos nerviosos, debe continuar realizándose el examen con precauciones, ya que en los mamíferos se presenta la encefalitis rábica y existe el riesgo de contagio.

Veamos un ejemplo donde se comprenda la articulación de signos y conceptos que debe ejercitarse en un examen clínico: en un caballo intoxicado con la substancia neurotóxica liberada por el Clostridium tetani. Al conocerse la anatomía, la fisiología y los patrones de conducta se pueden descubrir los síntomas de este problema. Este es evidente por el prolapso del tercer párpado; la contracción de las comisuras labiales por el trismo de la mandíbula; las líneas de los arcos costales marcadas por el tipo abdominal de la respiración; la rigidez de las orejas, extremidades y cola. Pero, aún en casos tan manifiestos como este, no se deben emitir diagnósticos apresurados. Pudiendo estar frente a un caso de tétanos, no debe olvidarse una posible complicación con una crisis abdominal, al estar el caballo imposibilitado para beber agua. Lo anterior provoca estreñimiento y manifestaciones de dolor que podrían enmascararse como consecuencia de la rigidez.

Se continúa examinando las constantes fisiológicas. Se mide la temperatura rectal y se detecta la temperatura de la piel. Se registran las constantes de la actividad pulmonar y cardíaca e inicialmente se analiza el trabajo del corazón con el animal en reposo.

El clínico veterinario debe manejar técnicas de sujeción que permitan inmovilizar al animal, sin lesionarlo ni alterarlo psíquicamente. Cuando se sujeta el animal en una forma que no presenta riesgos ni para él ni para las personas, se procede a examinar en detalle la piel y las mucosas. En la piel y las mucosas se reconoce el estado de hidratación del cuerpo. Además, la piel es el órgano más grande de los animales y el hombre. Ella es una gran superficie de proyección en la que se ven tanto los procesos somáticos como los psíquicos. Existe integración entre la piel y los órganos de los sentidos, la cavidad nasal, la faringe, la tráquea, los pulmones, y los órganos genitales y urinarios.

Se procede a evaluar las regiones corporales, integrando el examen de las partes de los diversos sistemas fisiológicos encontrados en las diferentes partes del cuerpo. Después de analizar metódicamente las diferentes partes del cuerpo animal, se procede a examinar detalladamente aquellos sistemas que más alteraciones manifiestan. Recordar que no existen enfermedades sino enfermos y por lo tanto los síntomas deben leerse e interpretarse con cuidado.

INFORME ESCRITO.

Debe ser el resultado de las apreciaciones del ambiente y administrativas, de la información obtenida a través de las averiguaciones con personas conocedoras de la problemática y el resultado del examen de lo fisiológico del animal, de sus equilibrios y desequilibrios, de sus adaptaciones y de la capacidad de sobrevivencia.

Ordenar los acontecimientos en forma cronológica y jerárquicamente, procurando que sean descritos los más completo y precisos.

PROPUESTA PARA UNA METODOLOGÍA DE EXAMEN CLÍNICO

I. RESEÑA.

1. Nombre – señales – color – marcas.
2. Especie.
3. Raza.
4. Sexo y estado sexual.
5. Edad.
6. Talla y peso.
7. Procedencia.
8. Propietario.
9. Aptitud.
10. Temperamento.

II. ANTECEDENTES O CONMEMORATIVOS. ANAMNESIS

1. Cuál es el motivo de la consulta. Comienzo y duración de la enfermedad. Es el único animal enfermo o ha habido varios casos.

2. Signos morbosos hasta el estado actual: cambios de temperamento, sed, ingestión de agua, apetito, rumia, salivación, micción, defecación, tos, dificultad respiratoria, pérdida de peso, disminución en el rendimiento de acuerdo con su aptitud.

3. Condiciones de vida y de alimentación en el momento de la enfermedad, así como en los meses y semanas precedentes. Calidad y cantidad de los alimentos (piensos, suplementos minerales, forrajes, agua), cambios realizados. Poder descartar intoxicaciones y enfermedades parasitarias. Estado de las condiciones climáticas. Prácticas de manejo a que ha sido sometido el animal últimamente. Alteraciones en las asociaciones poblacionales, ha sido sometido a movilizaciones. Ha sido cambiado el personal que acostumbraba manejar el animal.

4. Cuáles prácticas de manejo y veterinarias han sido realizadas al animal (vacunaciones, desparasitaciones, etc.)? Qué tratamientos ha recibido el animal hasta el momento de la consulta?

III. EXAMEN CLÍNICO GENERAL

1. Inspección general (Aspección).

En la Inspección general no se debe tocar, en lo posible evitando cualquier perturbación. El animal se debe observar desde el frente y para analizar el estado psíquico se pretende identificar cualquier cambio en la conducta, en su mirada, en la posición de los ojos, las orejas.
Sin perturbarlo observar su conducta, sus acciones, la respuesta a los estímulos externos, su estado de conciencia. Explorar el estado de la expresión facial buscando identificar estados de aturdimiento, atontamiento, somnolencia o modorra. La mirada puede expresar estados de dolor o agresividad. y tratar de escuchar las diferentes voces y quejidos.

El estado de los párpados, membrana nictitante, secreciones oculares y color de las mucosas. En las fosas nasales distinguir secreciones y buscar posibles asimetrías en la región de los senos maxilares y frontales. Observar el estado de dilatación de los ollares. Inspeccionar el mecanismo de aprehensión de los alimentos y los líquidos. Identificar cualquier alteración en la secreción salivar.

Escuchar roce de las muelas, Buscar desviaciones de la cara y de la boca, asimetría en la postura de las orejas, áreas de depilación en las zonas donde sobresalen algunos huesos de la cabeza, pudiendo ser signos de traumas. Considerando el cuerpo como un todo, descubrir cambios en la posición de la cabeza (Caída, elevada, torcida hacia un lado), posición de los labios, en los bovinos observar el estado del plano nasolabial. o morro (seco, húmedo, con lesiones).

Analizar cuantitativamente los movimientos masticatorios del rumiante.Valorar por medio de la inspección el tamaño y forma de los ganglios linfáticos y las glándulas de la cabeza. Relacionar la posición de la cabeza y el cuello con el estado de los sistemas respiratorio, cardiovascular y nervioso entre otros. Identificar en la zona del canal intermandibular y garganta aumentos en el tamaño y posibles fístulas, lo cual orientará el diagnóstico en alteraciones de glándulas parótidas, bolsas guturales y ganglios linfáticos de la región. Identificar edemas en las regiones ventral les tales como el canal ínter mandibular y la región del pecho, los cuales pueden relacionarse con problemas de insuficiencia cardíaca y a veces hasta con daño hepático.

El cuello debe inspeccionarse tratando de identificar repleción de las venas yugulares, proyección de pulsos aparentemente venosos sobre el surco yugular. Anotar cualquier posición anormal del cuello.

La inspección desde el lado izquierdo del tórax y el abdomen permitirá identificar formas alteradas de la columna vertebral tales como xifosis, pseudoxifosis y lordosis. Mirando desde atrás del animal puede descubrirse diversos grados de escoliosis. Explorar el estado de las parrillas costales, observación de la intensidad del choque cardíaco, aumentos de volumen en la región pectoral, esternal y abdominal. En los machos observar con detenimiento la piel prepucial, a veces en esta región se puede observar el color de la mucosa prepucial, secreciones. En las vacas observar con detenimiento las venas abdominales subcutáneas (venas mamarias) e identificar probables distensiones y pulsos en la vena. Inspeccionar la glándula mamaria buscando descubrir posibles asimetrías, enrojecimientos.

En todas las regiones corporales inspeccionar el estado de los ganglios linfáticos

En la respiración de los caballos se puede observar movimientos de tipo abdominal y torácica, según sea el tipo afección doloroso.

En la región de la pelvis se debe evaluar desde un lado el área de inserción de la cola, la relajación de los ligamentos pélvicos, depilaciones en la región del sacro y maslo de la cola. Desde atrás observar cualquier tipo de asimetría en el perímetro del abdomen. En los músculos glúteos debe buscarse vestigios complicados de inyecciones. Alteraciones de una o más extremidades. Hay que inspeccionar el estado de las extremidades y descubrir rigidez, abducción, falta de apoyo (pisar en lumbres). Identificar alteraciones en el estado de los aplomos que puedan predisponer a una claudicación. Observar cuidadosamente la posición de su cuerpo en quietud y en movimiento. Valorar el estado de las masas musculares, las áreas de acumulación de grasa y en que grado sobresalen los huesos empleados para definir los diferentes grados de condición corporal.

2. Temperatura interna.

Toma de la temperatura rectal. Juicio sobre la misma. Es importante valorar la temperatura de las extremidades.

Cada sistema orgánico requiere de una metodología especial para su evaluación, lo que requiere entonces definir condiciones y características especiales que serán definidas en su momento.

Generalidades para la elaboración de un Examen físico por sistemas

3. Piel.

Capa de pelo: grosor, aspecto, brillo, caída del pelo. Estado de la epidermis. Posible presencia de ectoparásitos.

Color: Pigmentaciones, ictericia, palidez, rubor, cianosis.

Humedad: Secreción sudoral, secreción sebácea, sudoración morboso, anhidrosis.

Olor: putrefacto, a acetona.

Temperatura: Distribución del calor cutáneo, temperatura de las zonas cutáneas alteradas. En la base de la oreja y las axilas.

Elasticidad: muy relacionada con la humedad de la misma. Útil en la evaluación clínica de los estados de deshidratación general.

Prurito

Aumento de volumen: edema, enfisema, hinchazones y aumentos de volumen circunscritos.

Pérdida de tejidos: Escoriaciones, úlceras, grietas, necrosis.

Exantemas: manchas o máculas, pápulas, nódulos, ronchas, pústulas, vesículas, escamas, costras, cicatrices.
Oreja y conducto auditivo externo.

Exploraciones complementarias: exploración microscópica de parásitos vegetales y animales, protozoos y bacterias.

5. Evaluación de las mucosas visibles.

Inspección de las mucosa conjuntival (oculo palpebral), nasal, bucal, gingival, vulvar, vaginal, prepucial obsevando su color, brillo, humedad, secreciones, exantemas. En la mucosa gingival y labial se puede valorar el estado del llenado capilar o perfusión tisular, lo cual indica el estado circulatorio periférico.

6. Ganglios y vasos linfáticos.

Inspección y palpación metódica de los ganglios accesibles para examinar el tamaño, forma, superficie, consistencia, temperatura, sensibilidad y movilidad. Si es necesario biopsia. En caso de sospechar linfangitis realizar examen similar a la cadena de vasos linfáticos afectada.

En los equinos son de mas fácil examen los ganglios Intermandibulares.
En los bovinos son de importancia los preescapulares, los femorales y los hemolinfáticos.
En los perros son de importancia clínica los ganglios poplíteos.
Los ganglios supramamarios son de difícil examen si la mitad de la ubre que se relaciona con él no está fuertemente inflamadas.

Existen infinidad de ganglios que sólo se detectan cuando la región que drenan está afectada. ( Retrofaríngeos, prefemorales, poplíteos)

7. Evaluación del pulso.

En los equinos: arteria Maxilar externa, facial, temporal superficial, safena, femoral, braquial digital común

En el pulso arterial se identifican la frecuencia – la fuerza, la amplitud – el volumen – el ritmo – presión

En los bovinos se exploran : arteria facial, femoral, coccígea media, safena, mediana y la aorta abdominal a través de la palpación rectal.

El examen clínico se puede realizar por regiones buscando valorar el estado de los sistemas integrados en las mismas y según la experiencia del clínico se priorizan de acuerdo al examen general que evidenció más clínica.

8. Evaluación del sistema nervioso.

Inspección.

Después de haber considerado el sistema nervioso durante la inspección preliminar en una forma muy general, se pasa a examinar más detalladamente:

El estado psíquico con la expresión de la cara y los ojos, actitud del cuerpo, temperamento, atención al medio, estados de inconciencia o depresión y excitación. La posición de las orejas también indican estados de ánimo del animal.

Se deben identificar los posibles cambios psíquicos que se manifiestan como aturdimiento, somnolencia, modorra, depresión y excitación.

Actitud del cuerpo y movimiento:

Movimientos y actitudes anómalos: Postura, paso, reflejos condicionados, tambaleo, claudicaciones, cojeras, calambres, ataxias.

Si el examen clínico por medio de la inspección (Aspección), muestra alteraciones marcadas del sistema nervioso, se reorienta el mismo a la investigación detallada del sistema.

8. Órganos respiratorios.

Al iniciar el examen clínico se deben tomar las frecuencias del pulso arterial y la frecuencia respiratoria, buscando medirlas cuando los animales pueden estar relajados psíquicamente, evitando así variaciones provocadas por la excitación.

Por medio de la inspección podemos investigar la frecuencia, intensidad, ritmo y tipo de la respiración (FIRTIP). En cada especie definir el tipo de respiración dominante en condiciones normales y anormales: Costo Abdominal eupnéica, Costo abdominal hipernéica, taquipnéica superficial, hipernéica.

• Nariz.
Ollares: anchura, alteraciones morfológicas (asimetría en su dilatación), traumas, nódulos, vesículas, úlceras.
Flujo nasal: uni o bilateralidad, cantidad (también después de poner baja la cabeza del enfermo), color, olor, consistencia, mezclas extrañas, parásitos animales.
Columnas de aire espirado: olor, temperatura, fuerza del aire y simetría de la columna espirada.
Fenómenos acústicos audibles: ruidos normales y anómalos.
Exploración interna: Inspección directa y si las condiciones técnicas lo permiten utilizar instrumentación endoscópica. En condiciones de campo se pueden utilizar una sonda nasogástrica para evaluar la amplitud de los meatos nasales ventrales. Para explorar los conductos nasolagrimal se emplea una sonda uretral para niños.

• Cavidades nasales accesorias y bolsas guturales (en los equinos).

Senos maxilares: Inspección, palpación, percusión. En casos extremos recurrir a la trepanación.
Senos frontales: Inspección, palpación, percusión. Puede recurrirse a la trepanación.
Bolsas guturales: Inspección, palpación. Recordar la zona anatómica llamada triángulo de Bibor.

• Tos.

Respuesta exagerada del reflejo tusígeno. Frecuencia de los accesos
de tos. Expectoración.

• Laringe, tráquea, glándula tiroides.

Exploración externa: Inspección, palpación, auscultación, cambios de
forma, vibraciones perceptibles por el tacto, sensibilidad a la presión,
movilidad de los cartílagos aritenoides, ruido laríngeo; alteraciones de la
glándula tiroides (el bocio es frecuente en neonatos de bovinos y otras
especies).

Exploración interna: En los caninos y animales jóvenes puede utilizarse
el examen directo. En los bovinos y los equinos puede ser necesario el
uso de laringoscopia.

Auscultación: en la tráquea se puede determinar la frecuencia de la
respiración. Se puede escuchar el sonido del aire que pasa a través de
ella, determinando si es neta limpia o esta combinada sonidos que
recuerdan el gotereo, las crepitaciones o el roce.

• Tórax y pulmones.

Inspección: Condiciones y forma de la parrilla costal, aumento de
perímetro, asimetría del perímetro.
Palpación: Temperatura, sensibilidad a la presión, vibraciones
perceptibles por la palpación.

Percusión: Intensidad y cualidades del sonido, desarrollar habilidades
para determinar los límites de los pulmones.

Auscultación: Determinar los ruidos respiratorios en las diferentes partes de la
pared torácica.El murmullo vesicular debe ser audible ( puede estar disminuido
o aumentado), analizar el significado de cada estado. Diferenciar los ruidos
accesorios (digestivos, cardíacos).

9. Órganos de la circulación.

Corazón.

Inspección: observar el color de las mucosas, el estado de la perfusión capilar (llenado capilar) para analizar el estado de la circulación periférica. Inspeccionar los surcos yugulares de ambos lados, para identificar cualquier pulso venoso y poder definirlo como fisiológico o anormal. Realizar las pruebas requeridas con el fin de definir el origen de los pulsos venosos.

Inspección y palpación del área cardíaca: Choque o latido cardíaco (desviación a la derecha, debilitación, frecuencia, ritmo), sensibilidad a la presión, vibraciones palpables. El choque precordial es la contracción de la sístole auricular (puede estar muy aumentado en la hipertrofia cardíaca o en un aumento de la fuerza de contracción.

Percusión: explorando el área de matidez cardíaca se puede detectar tamaño o desviación del corazón (sonido mate o submate. Un sonido timpánico puede ser indicio de una hernia diafragmática, un neumotórax, o un enfisema.

Auscultación: ubicar los puntos anatómicos donde se proyectan los tonos cardíacos, analizar los ritmos, la intensidad, diferenciar con claridad los ruidos endocárdicos de los exocárdicos. Identificar los puntos de máxima intensidad. Diferenciar los tonos cardíacos (ruidos): sístole y diástole.

Los tonos audibles:

Primer tono: Es la contracción ventricular y cierre de las válvulas aurículo ventricular derecha e izquierda, ocurre simultáneamente con el vaciado del ventrículo (Sístole).
Segundo tono: Relajación del ventrículo y simultáneamente se cierran las válvulas semilunares de las arterias Aorta y Pulmonar (diástole).

El sonido sistólico es el sonido que concuerda con el pulso, es el que se oye.

Definición de taquicardia o bradicardia.

Vasos sanguíneos

Arterias periféricas: Número de pulsaciones por minuto, ritmo, volumen, fuerza,
desplazamiento de la onda pulsátil, tensión, estado de plenitud de la arteria, n
disminución o aumento de las pulsaciones en la arterias periféricas. Relacionar
el pulso arterial con los diferentes soplos auscultables.

Venas periféricas: estado de plenitud, ondulación, pulsación, fenómenos
acústicos.

En lo posible realizar la prueba del ejercicio (capacidad funcional del corazón y
vasos sanguíneos).

10. Órganos digestivos.

Inspección: Apetito y sed, cómo se sujeta el alimento, cómo se tomar el agua
de bebida, masticación y deglución. Valorar la dieta en cuanto su calidad,
cantidad, frecuencia y regularidad.

Inspección: Rumia: comienzo tras la ingestión de los piensos, número de
ciclos en la rumia, duración total del período de rumia, tiempo de masticación
para cada bolo regurgitado, número de masticaciones para el mismo, fortaleza
de rumia.

Inspección: eructo y flatus: frecuencia, cantidad, olor

Inspección: vómitos: exploración del líquido vomitado (cantidad, olor, aspecto,
estudio físico y químico.

Cavidad bucal: Inspección de las inmediaciones, Inspección interna (mucosa
de los labios y de la almohadilla dental en bovinos, en los equinos explorar la
encía ubicada en la cara caudal de los incisivos superiores, inspeccionar los
dientes, premolares y molares, espacio gingival interdental, mucosa de los
carrillos, paladar duro y lengua.

Faringe, esófago, Glándulas salivales: Inspección interna y externa,
palpación, reflejo deglutorio, exploración por medio de la sonda nasogástrica,
exploración de glándulas parótidas.

Abdomen y órganos abdominales

Exploración general del abdomen por inspección: Explorar el perímetro y forma
desde diferentes posiciones. Inspeccionar las dos fosas paralumbares,
observar los movimientos ruminales proyectados sobre la fosa paralumbar
izquierda (amplitud y frecuencia de la onda).

Palpación: tensión (tono) de la pared abdominal, choques de onda palpables.

Percusión: Delimitación topográfica de los diferentes ruidos, Sonido normal
timpánico excepto sobre vísceras sólidas como el hígado. Cuando hay aire o
gas en la cavidad abdominal o en las vísceras huecas aumenta el sonido
timpánico.

Auscultación: Ruidos de roce, ruidos intestinales, ruidos de movimiento de
Líquidos y gases, chopoteos. Sonidos peristálticos(rumen, retículo, omaso,
abomaso, intestino delgado, colon, ciego). Punción de saco ventral de rumen y
de cavidad peritoneal.

Órganos digestivos abdominales y bazo

Estómago: en los rumiante, Rumen o Panza o (volumen, consistencia,
sensibilidad, Ruido de percusión, Frecuencia e intensidad de movimientos y
ruidos, identificar los estratos del contenido ruminal); retículo o bonete
(sensibilidad a la presión, prueba del dolor, ruidos auscultables); Omaso o
librillo (Palpación en los pequeños rumiantes, sensibilidad, ruidos
auscultables), abomaso o cuajar (palpación, sensibilidad, sonidos de
percusión, punción si es necesario). En los equinos exploración del estómago
por medio de la sonda nasogástrica y análisis del contenido obtenido, en
carnívoros, conejos y cerdos exploración externa y palpación.

Intestino: Palpación metódica del abdomen en los pequeños animales,
percusión, ruidos intestinales (borborigmos).

Exploración rectal: Estado del esfínter anal ( tensión). Recto, palpación interna
de ligamentos pélvicos, peritoneo, el bazo en équidos. Riñones, uréteres, aorta
abdominal y sus ramificaciones, anillo inguinal interno, útero y ovarios en
hembras; próstata, vesículas seminales en machos. Intestino delgado, intestino
grueso (flexura pélvica, dilatación gastriforme, colon menor, ciego. Vejiga
urinaria.

Hígado: Inspección y palpación de la región hepática de la región hepática,
determinación por percusión de la zona de matidez, pruebas funcionales
hepáticas.

Páncreas. Prueba De la capacidad funcional.

Bazo: En ocasiones palpación rectal en equinos.

Exploración de las heces: Eliminación de heces, cantidad, consistencia,
forma, color, color, olor, gases presentes, componentes observables a simple
vista. Estudio químico y microscópico de las heces.

11. Órganos urinarios.

Anamnesis e Inspección: Consumo del agua, posición del cuerpo al orinar, volumen de orina en determinados intervalos de tiempo, frecuencia de la micción, características de la orina (color, olor, substancias extrañas), dificultad para emitir la orina, emisión involuntaria de orina.

Riñones: Percusión de la zona de proyección renal (situación, tamaño y sensibilidad de los riñones).

Vejiga de la orina: Palpación externa e interna según el tipo de especie animal, (la interna en grandes animales a través del recto) y determinar tamaño, consistencia, sensibilidad, posibilidad de vaciamiento), posibles endoscopia o ecografía.

Uréteres: en grandes animales posible palpación rectal.

Uretra: en los machos de los grandes animales palpación de la uretra pélvica a través del recto y palpación externa. En las hembras es posible por vía rectal la palpación de la uretra que desemboca en el piso del vestíbulo de la vagina, reforzándose el examen con la palpación por vagina. El cateterismo uretral debe ser realizado teniendo en cuenta las limitaciones que presentan los bovinos y otros rumiantes por la presencia de la flexura sigmoidea del pene. Exploración microscópica y microbiológica de la secreción uretral.
Orina: estudio físico químico de la orina y prueba de la capacidad funcional de los riñones.

Deberán incluirse órganos sexuales, órganos mamarios (ubre), órganos motores, sistema nervios, Sangre, sistema vegetativo y metabolismo.

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